El paciente presentaba una clase III esquelética con indicación quirúrgica: la relación entre el maxilar superior y la mandíbula requería una corrección mediante cirugía.
Se acompañaba de mordida cruzada, tendencia a la mordida abierta (falta de contacto entre los dientes superiores e inferiores) y apiñamiento severo. Además, el canino inferior izquierdo estaba impactado, es decir, no había erupcionado correctamente y permanecía retenido.
A nivel funcional, existían respiración oral y deglución atípica, una forma de tragar con un patrón inadecuado de posición y movimiento de la lengua.
El reto era coordinar la corrección ósea y dental, abordar la posición del canino y tener en cuenta las alteraciones funcionales. El diagnóstico del Dr. David González Zamora fue la base para planificar el conjunto del tratamiento.


